El ron no se define por un solo perfil, tampoco existe una única forma de disfrutarlo. Es una bebida que despliega toda su riqueza en varios tipos de ron que van desde la frescura cristalina hasta la profundidad más madura. Podemos decir, entonces, que el ron es una declaración de estilo.
¿Cuántos tipos de ron hay?
1. El arte de lo transparente: el ron blanco

Uno de los tipos de ron habla con claridad desde su primer destello: el ron blanco. Ligero, brillante y de carácter fresco, representa lo esencial sin adornos. Es la categoría que apuesta por la precisión y la frescura, ideal para quienes buscan una experiencia que combine delicadeza, estructura y nitidez.
En este territorio, Matusalem Platino redefine el estándar. Su triple destilado y doble filtrado le confieren un carácter cristalino, potenciado por un proceso tipo Solera que aporta profundidad inusual en los rones blancos.
En nariz, ofrece un perfil limpio y dulce con notas de vainilla y sutiles toques florales. En boca, es suave, cremoso, con una sensación afrutada que evoluciona hacia un final seco con ecos de coco.
Gracias a su claridad y estructura, Platino se convierte en una base ideal para coctelería sofisticada. Puede disfrutarse en un mojito bien ejecutado o incluso en combinaciones más audaces, puesto que siempre mantiene su identidad sin opacar los demás ingredientes.
Así, dentro de los distintos tipos de ron blanco que existen, Ron Matusalem Platino se distingue por su equilibrio y profundidad al ofrecer una versión estilizada de esta categoría esencial.
2. El brillo no es casualidad: el ron dorado

Entre la claridad del blanco y la intensidad del añejo, el ron dorado se abre paso como una categoría de transición luminosa. Su color ámbar no es solo un deleite visual, sino el reflejo de una identidad versátil que combina dulzura, cuerpo medio y notas cálidas.
Este tipo de ron seduce con discreción: tiene lo suficiente para destacar, pero también una suavidad excepcional que se adapta a distintos paladares. En otras palabras, es para quienes valoran la sofisticación en su forma más sutil.
Este ron dorado funciona tanto en las rocas como con mezcladores clásicos o contemporáneos, lo cual eleva cualquier combinación sin perder elegancia. Dentro del portafolio de Matusalem, Clásico 10 es el umbral perfecto hacia una experiencia de sofisticación accesible.
3. Donde el tiempo deja huella: el ron añejo

El ron añejo es un destilado que se impone por sí mismo. Es profundo, complejo y de carácter contemplativo. En esta categoría, el tiempo y la paciencia se convierten en protagonistas.
Matusalem Gran Reserva 15 ofrece un perfil complejo, fino y equilibrado de serrería, madera seca, cacao, frutos secos tostados, caramelo y un toque final que remite al coñac. Gran Reserva 23, por su parte, lleva la elegancia aún más allá, con tonos de café, tabaco y vainilla que envuelven el paladar con delicadeza.
Matusalem: el arte de perfeccionar cada expresión
Del Platino al Gran Reserva 23, los tipos de ron Matusalem representan una forma de ver la vida, una sensibilidad cultivada. La técnica, el diseño, la historia y la innovación conviven en armonía y nos demuestran que perfeccionar lo perfeccionable es un propósito.
El gusto no es casualidad
Matusalem ha construido un portafolio que va más allá de lo funcional. Cada una de sus expresiones es una declaración de estilo, pensada para quienes saben lo que buscan. En lugar de imponerse, se integra con naturalidad y deja huella. Y en ese gesto silencioso, afirma algo esencial: el verdadero buen gusto nunca es casual.